lunes, 14 de noviembre de 2011

Aumento de la recaudación tributaria


La recaudación tributaria pasó de 72.274 millones de pesos anuales en 2003 a 409.899 millones de pesos en 2010.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Nuestra America, Nuestros Pueblos: Andrés Bello


Andrés Bello ha sido uno de los humanistas e intelectuales más importantes de Venezuela y América Latina, destacando como poeta, legislador, filósofo, educador, crítico y filólogo. El tiempo de Bello puede ser dividido en tres partes, Colonia (1781-1810); Guerra de Independencia de Venezuela y su viaje a Inglaterra (1810-1829); gobierno y fijación de las nacionalidades hispanoamericanas (Chile, 1829-1865). Fueron sus padres Bartolomé Bello y Ana Antonia López. Desde niño mostró una gran pasión por la lectura, particularmente por los clásicos del Siglo de Oro español. En el convento de las Mercedes, aprendió el latín de la mano del padre Cristóbal de Quesada. A partir de 1797, estudia en la Real y Pontificia Universidad de Caracas, donde se gradúa de bachiller en Artes, el 14 de junio de 1800. En enero de 1801 conoce a Alejandro Humboldt, a quien acompaña en la ascensión del monte Ávila. Por este tiempo comienza la carrera de derecho y luego la de medicina. Durante sus estudios dio clases particulares, entre otros a Simón Bolívar; y comenzó a manifestarse como literato, principalmente en la tertulias realizadas en la casa de los Uztáriz. Los versos de Bello (traducidos del latín, francés, adaptaciones de poemas clásicos, junto a poesías originales), le hizo merecedor de un título específico: El Cisne del Anauco.

En 1802 es nombrado oficial segundo de la secretaría de la capitanía general de Venezuela, en cuyo cargo tuvo un desempeño que le hizo merecedor del puesto de comisario de guerra, otorgado en 1807, año en que además es nombrado secretario civil (en lo político) de la Junta de la Vacuna. En 1808, con la introducción de la imprenta de Mateo Gallagher y James Lamb, Bello se convierte en el redactor de la Gaceta de Caracas. En 1810 es ascendido por la Junta de Caracas, a oficial primero de la Secretaría de Relaciones Exteriores. El 10 de junio del mismo año, en la corbeta inglesa General Wellington, parte de Venezuela hacia Londres acompañando a Simón Bolívar y a Luis López Méndez, en la misión diplomática nombrada por la Junta de Gobierno de Caracas para conseguir el apoyo financiero del gobierno británico a la Guerra de Independencia de Venezuela. En Londres estuvo hasta 1829, con grandes períodos de penuria y dificultades económicas. Los más importantes acontecimientos de su vida en la capital británica, desde 1810 hasta 1829, son los siguientes: encuentro con Francisco de Miranda, quien le permite el uso de la biblioteca, en Grafton Street, que fue una auténtica revelación cultural para Bello, en los libros de Miranda estudia griego; desempeña con acierto la Secretaría de la Misión Diplomática; en 1813, solicita ser incluido en el proceso de amnistía que había acordado España con los patriotas americanos; en 1814 se casa con María Ana Boyland de la que enviuda en 1821, de este matrimonio nacieron 3 hijos; en 1815 solicita un puesto al gobierno de Cundinamarca, pero su petición no llega a concretarse, ya que las tropas de Pablo Morillo interceptan el mensaje.

En 1822, es nombrado secretario interino de la Legación de Chile en Londres a cargo de Antonio José de Irisarri; participa en la fundación de la Sociedad de Americanos, que promovió la publicación de 2 grandes revistas: la Biblioteca Americana (1823) y El repertorio Americano (1826-1827), en la que participó activamente. En 1824, contrae nupcias de nuevo con Isabel Antonio Dunn de cuyo matrimonio nacerán 12 hijos; en 1825 se encarga de la Secretaría de la Legación de la Gran Colombia, en cuyas funciones llegó en 1827, por unos meses, a encargado de negocios. En 1826 es elegido miembro de número de la Academia Nacional creada en Bogotá, a fines de ese año. En 1828 es nombrado cónsul general de Colombia en París. En términos generales, durante los 19 años de vida londinense de Andrés Bello, además de llevar a cabo con éxito los asuntos políticos, diplomáticos y hacendísticos americanos a él confiados; completa sus conocimientos lingüísticos, filológicos y de historia literaria; se prepara en experiencias diplomáticas y en estudios de derecho internacional; se dedica a la enseñanza privada; dirige publicaciones; llena páginas con escritos de carácter enciclopédico; crea sus más importantes poemas originales y elabora estudios de crítica y de historia literaria y filológica. Entre sus principales poemas escritos durante este período figuran la silva Alocución a la poesía, que imprime en 1823, y la silva La agricultura de la zona tórrida, del año 1826. Otros poemas menores producidos por Bello en este lapso son: El himno a Colombia (1825); Carta de Londres a París por un americano a otro (dirigida a José Joaquín Olmedo); y Canción a la disolución de Colombia (1829).

El 14 de febrero de 1829 parte de Londres, llegan a Valparaíso el 25 de junio del mismo año, a bordo del bergantín inglés Grecian y permanecerá en Chile hasta su muerte. Reside durante la casi la totalidad de los 36 años en Santiago, salvo cortos períodos de tiempo que pasa en Valparaíso y en la hacienda de los Carrera, en San Miguel del Monte. Los hechos más importantes de la vida de Bello en Chile son los siguientes: en 1829, es nombrado oficial mayor del Ministerio de Hacienda; en 1830, se le designa rector del colegio de Santiago; el mismo año se inicia la publicación de El Araucano, del que fue principal redactor hasta 1853; en 1831, comienza su actividad como maestro particular; en 1832, publica la primera edición de los Principios de derecho de jentes, transformado luego en Principios de derecho internacional; el 15 de octubre del mismo año, el Congreso de Chile, lo declara chileno legal, con la plenitud de derechos del ciudadano chileno; en 1834, pasa a desempeñar hasta 1852, la Oficialía Mayor del Ministerio de Relaciones Exteriores; en 1835, publica los Principios de ortología y métrica; en 1837, es elegido senador de la República, cargo que desempeña hasta su muerte; en 1840, empieza los trabajos que culminarán en el Código Civil; en 1841 publica la obra Análisis ideológica de los tiempos de la conjugación castellana y el poema "El incendio de la Compañía", que se estima como la primera manifestación del romanticismo en Chile; en 1842, se decreta la fundación de la Universidad de Chile, cuya inauguración en 1843 es el acto más trascendental en la vida del maestro Bello, quien ejerce de manera honorífica el rectorado; en abril de 1847, publica la primera edición de la Gramática castellana destinada al uso de los americanos; en 1848; publica la Cosmografía o descripción del universo; en 1850, su Historia de la literatura; en 1851, es designado miembro honorario de la Real Academia Española y en 1861, miembro efectivo; en 1852, termina la preparación del Código Civil, que es aprobado por el Congreso Chileno en 1855; en 1864 es elegido como árbitro para dirimir una diferencia internacional entre Ecuador y Estados Unidos; en 1865, se le escoge para ser árbitro de la controversia entre Perú y Colombia, encargo que rechaza por motivos de salud. En definitiva, en la amplia labor desarrollada por Bello a lo largo de su vida, se puede apreciar un intento por definir la civilización hispanoamericana, a través de los medios que tiene a su alcance: el libro, las lecciones, el teatro, el periódico, etc. Por esta razón, para muchos estudiosos de su vida y obra, Andrés Bello puede ser considerado como el primer humanista del continente.

ALCOHOLISMO Y DROGADICCIÓN Por Nahuel Hidalgo


Si ponemos al descubierto la preocupación por este gran flagelo que aumenta cada día, sí intentamos revertir la inacción de los sectores encargados de combatir esta problemática y tenemos como meta intentar que toda la Argentina escuche a quienes queremos combatir contra este mal, y comprometerlos a pelear a nuestra par, daremos el primer paso en la lucha contra las adicciones.

Con la idea de de plantear la problemática para conseguir adeptos que se sumen a la lucha contra las adicciones, escribí esto que aquí expongo: "El grave estado de los niños y los jóvenes dentro de esta sociedad se esta cobrando nuevas victimas cada día. Este fenómeno crece a medida que la familia se va olvidando y perdiendo su rol como institución. Mientras esto sucede son mas los individuos que se insertan en el mundo del consumo del alcohol y las drogas, y cada ves es menor la edad de inicio en estos vicios; esto sumado a la despreocupación de los padres de familia, la falta de comprensión y comunicación en el seno familiar. Hacen un combo mortal e incontenible. Lo que también llama la atención es la inacción de quienes deberían estar encargados de ir contra este mal. En nuestro distrito si repasamos la historia dentro de esta conyuctura de tiempo veremos que los sectores políticos no trabajaron desde una conciencia de sentido común, que sea renovadora, basándonos en el amor y la comprensión que es la base de todo ser que intenta llevar su vida adelante de una forma digna y sincera con el resto de la sociedad.

Yo se y estoy seguro que todos los problemas tienen solución, pero deberíamos trabajar para comenzar a salvar todo aquello que en este momento se esta perdiendo, tratando de llegar a esos lugares inhóspitos donde nadie quiere entrar a ayudar. Uno de los lugares donde nadie se anima a trabajar en contra de las adicciones es durante los fines de semanas en horarios nocturnos, es ahí donde también deberíamos manifestar nuestro repudio. Yo soy un convencido que si nosotros no hacemos un pequeño esfuerzo, no llegaremos a lograr nada. Porque si no tomamos parte e intervenimos ante este gran problema, el mismo seguirá creciendo. Debemos prevenir y también combatir contra las adicciones. Ya tenemos demasiados testimonios de personas que han salido con ayuda de distintos organismos. No podemos permitir que sigan cayendo jóvenes en el alcohol, las drogas y luego en las cárceles, Porque así se autodestruirán entre ellos. Es tiempo de juntarnos y luchar, es tiempo de comenzar a convertir el mundo en lo que debería ser, un lugar donde cada ser tenga su oportunidad de vivir dignamente. Debemos hacernos cargo, de que los marginados son nuestros y si no hacemos nada por ellos, los seguiremos marginando y empujando al mundo de las adicciones y la delincuencia el cual después criticamos.

Soy un convencido, solo el pueblo salvara al pueblo.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Las Cataratas de Iguazú, entre las siete maravillas naturales del mundo



Según resultados provisionales, los saltos de agua en Misiones fueron elegidos por millones de personas en internet. Comparten el podio con el Amazonas, Puerto Princesa y Bahía de Halong entre otros.

Las Cataratas del Iguazú fueron elegidas hoy como una de las Nuevas Siete Maravillas naturales, tras el escrutinio de unos mil millones de votos emitidos por internet desde todo el planeta, durante este año, informaron los organizadores del concurso.

La organización New 7 Wonders (N7W), que convocó al certamen que concluyó a las 11:11 de Greenwich (08:11 de Argentina), dieron a conocer los resultados a las 16:07 hora local.

Los otros seis sitios naturales elegidos son la Selva Amazónica (que involucra a ocho países sudamericanos); la Bahía Halong, en Vietnam; la Isla Jeju, en Corea del Sur; la Isla Komodo, en Indonesia; el Río Subterráneo de Puerto Princesa, en Filipinas, y la Montaña de la Mesa, en Sudáfrica.

N7W aclaró que se trata de un resultado provisional, debido a que aún falta incluir los votos emitidos por mensaje de telefonía digital, por lo que aún podría haber algún cambio entre los nominados.

El gobernador de Misiones, Maurice Closs, durante una conferencia de prensa, agradeció a las "millones y millones de personas que en el mundo" votaron por este destino y dijo estar "extremadamente orgulloso".

"No tiene precio" lo que significa que las Cataratas hayan sido elegidas porque en todo el mundo habrá "personas que querrán saber porqué fueron elegidas", destacó el gobernador.

La organización no suministró en momento alguno del certamen el orden en que se ubicaban los sitios según los votos obtenidos, sino sólo realizó listas de preseleccionados, ubicados en orden alfabético, lo mismo que con los ganadores.

En la elección por internet, cada votante debía elegir siete sitios de los 28 finalistas (sobre 440 participantes originales), en cambio en la votación telefónica se podía escoger sólo uno.

El presidente de N7W -cuya sede está en Suiza-, Bernard Weber, envió esta tarde un saludo de reconocimiento a todos los participantes y en especial a los siete ganadores.

Las Cataratas del Iguazú, con sus 275 saltos en promedio según el caudal del río, y considerada "la mayor cortina de agua del mundo", fue candidateada por Argentina y Brasil.

La línea fronteriza entre ambos países pasa por la Garganta del Diablo -el mayor de sus saltos- y el cañón del Iguazú, a cuyas márgenes se encuentran las comunas de Puerto Iguazú, en la provincia argentina de Misiones, y Foz do Iguazú, en el estado brasileño de Paraná.

Nuestra America, Nuestro Pueblo: Justo Arosemena Quesada


Nació en Panamá el 9 de agosto de 1817, del matrimonio entre Don Mariano Arosemena de la Barrera, prócer de la independencia de 1821, y doña Dolores Quesada. Sus estudios primarios se desarrollaron en un establecimiento privado que regentaba el maestro ecuatoriano Alfredo Baquerizo; culminada esta fase ingresó al Colegio de Panamá, plantel de enseñanza secundaria, del que era rector el canónigo doctor Juan José Cabarcas. La familia, y en especial su madre, decidieron que Justo Arosemena se trasladara a Bogotá y allí quedara inscrito en el Colegio de San Bartolomé, donde obtuvo a fines de 1833 el diploma de bachiller en humanidades y filosofía.
El joven Arosemena pasó los cursos de jurisprudencia en tres años, y en 1836, después de haber culminado todos los requisitos legales, se sometió a las pruebas de rigor. El diploma de bachiller, que le fue otorgado, lleva la firma del rector de la universidad Central, doctor don José Joaquín García. Después de una práctica de 14 meses, la Universidad del Magdalena e Istmo le otorgó los títulos de licenciado y doctor en jurisprudencia el 22 de diciembre de 1837.
Ya en el suelo istmeño el Doctor Justo Arosemena fue nombrado profesor de Derecho en el Colegio de Panamá. Era el mismo plantel en donde adquirió los primeros conocimientos en ciencias y letras. Su desempeño excelente le permitió el honor de inaugurar el curso lectivo de 1839.
Durante la creación del Estado Libre del Istmo (1840-1841), su labor se destacó en lo político, y dentro de la Asamblea Constituyente. Al mismo tiempo, resaltó el surgimiento de los apuntamientos para la introducción a las ciencias morales y políticas (1840).
A mediados del agosto de 1844, se encontraba de nuevo en Panamá. Inmediatamente abrió el doctor Arosemena su oficina de abogado y fundó, asociado al doctor Manuel Murillo, El Movimiento, semanario que tenía por objeto velar por los intereses materiales y morales del Istmo y que correspondió plenamente en su corta vida (sólo salieron nueve números) a la reputación de que ya gozaban sus directores.
El doctor Arosemena regresó a Bogotá en los primeros días de febrero de 1846, y algo más adelante tomó posesión del empleo que el general Mosquera le había asignado en la Secretaría de Relaciones Exteriores. Volvía a aquella ciudad ocho años después de haberla dejado al terminar sus estudios. En este periodo ocupó el cargo de jefe de una sección de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Por ascensos que dan fe de la corrección de su conducta y de sus capacidades, desempeñó los empleos de subsecretario en propiedad y subsecretario encargado del despacho del ministerio. Durante su estadía, el doctor Arosemena continuó investigando sobre temas ligados a los estudios económicos, sobre comercio, industrias, inmigración, caminos, etc., y logró publicar sus ideas en el diario El Día y en otros periódicos muy leídos de la Nueva Granada.
Al concluir la Administración de Mosquera, el doctor Arosemena renunció al cargo que desempeñaba en ella para regresar al Istmo y organizar una empresa de negocios, asociado a varios amigos suyos. El presidente López y el doctor Murillo le solicitaron, más de una vez, que aceptara un puesto importante en Bogotá para el cual lo nombrarían inmediatamente; sin embargo, Arosemema se mantuvo en su determinación de retirarse por algún tiempo a la vida privada y no aceptó tampoco encargarse de la gobernación de Veraguas, que por conducto del señor Obaldía también le propusieron.
Ya en Panamá, lo eligieron por el momento miembro del cabildo y de la cámara provincial, cargo que él, agradecido, se dispuso a desempeñar con el dinamismo que le era característico.
A la muerte de su esposa en 1850, se hizo responsable de sus cuatro hijos, y se estableció en Nueva York, desde mediados de mayo de 1852. El doctor Arosemena residió seis meses consecutivos en los Estados Unidos, durante los cuales empleó casi todo su tiempo en vigilar de cerca la educación de sus niños y en atender otros asuntos personales. Habiendo recibido la designación de parte de las asambleas cantonales de la provincia, de representarlas en el Congreso, viajó a Bogotá y ocupó ese cargo entre 1852 y 1853. Al iniciarse las labores de la Cámara, Justo Arosemena dejó claro en una exposición de sus ideas que solamente los gólgotas podían ser considerados hombres progresistas, porque los antiguos partidos habían quedado desacreditados. Llamó retrógrados a los defensores de las causas del poder, y reaccionarios a quienes, diciéndose ser liberales, no se atrevieron a aprobar una libre reforma constitucional a la que llamaron oportuna, racional y moderada sin explicar en qué consistía la oportunidad, la racionalidad o la moderación. Desde ese espacio, el doctor Arosemena expuso y fundamentó el ideal de un sistema de gobierno local en el Istmo que, formando parte de la Nueva Granada correspondiese, ante todo, a las necesidades particularidades nacidas de su propia historia, de su situación geográfica y de su importancia comercial y política. Fundamentó con fuerza y vigor la existencia de la nación Panameña.
Entre los grandes hechos que ocurrieron en el congreso de 1855, ninguno, sin embargo, fue más trascendental para la vida política de la Nueva Granada, en particular del Istmo, que la expedición, al fin, del acto adicional y reformatorio de la constitución, por el cual se erigió el Estado Federal de Panamá.
Arosemena buscaba probar que el Istmo de Panamá es una estructura social y política simple, y, que por tanto, esa estructura, más cercana de los intereses de los panameños como individuos concretos, y más alejada de las pretensiones, siempre abstractas, de la nación colombiana, exigía un estatus administrativo, jurídico y político, propio, singular, autónomo. Razones históricas y geográficas, aseguró entonces, exigen el reconocimiento de que el Istmo constituye una estructura social y política singular, con una definición propia de sus intereses colectivos.
El general Mosquera no tuvo inconveniente alguno en ofrecerle, primero, el Ministerio del Interior y Relaciones Exteriores, cargo que no aceptó; y luego, el de ministro plenipotenciario en el Perú y de enviado extraordinario y plenipotenciario en Chile y en varias repúblicas de Centro América.
El transcurso de los años de 1868 a 1872 fue de lo más movido y fecundo en la vida pública del doctor Arosemena, aunque no le faltaron contratiempos ocasionados precisamente por su vigilante patriotismo. Asistió en julio de 1869 a la asamblea legislativa del Estado Soberano de Panamá y se le eligió su presidente. Su actuación, esta vez, se halló, como otras veces, en el alto nivel de sus reconocidos antecedentes de experto legislador, de patriota insigne y de hombre siempre preocupado por el bienestar general, aun con perjuicio de sus propios intereses particulares.
En el mismo año y ya terminadas las sesiones de la Asamblea Legislativa del Estado, elegido senador para el período de 1870 a 1871, se dirigió a Bogotá a ocupar su puesto en el Congreso.
Posteriormente, entre 1862-1872, Arosemena participó de la Asamblea del Estado Soberano de Panamá; del Tratado Arosemena-Sánchez-Hurlbut de 1870; emitió opiniones sobre la Constitución de 1863 y viajó a representar a Colombia ante los gobiernos de Inglaterra y Francia, con el que contribuyó al arreglo de la deuda exterior de Colombia. A su regreso, entre 1875-1879, Arosemena tomó partido frente a la prisión del General Camargo y condenó los métodos de los gobiernos liberales en carta al General Julián Trujillo; se sumergió en la confección de los códigos del Estado y escribió sus Estudios Constitucionales.
Arosemena se presentó como candidato a presidente del Estado de Panamá, y se le propuso una candidatura oficial (1884- 1888). La revolución de 1885 dio al traste con el Estado Federal y llevó al forzamiento de la Constitución de 1886 por parte de Arosemena, que le hizo reparos concretos a la misma.
Don Justo Arosemena murió el 23 de febrero de 1896.

A 60 años de nuestro primer voto!


Allá por el año 1912 comenzó a regir en nuestra patria la Ley Sáenz Peña, que habilitaba el voto secreto, universal y obligatorio, pero esta ley era solamente para los hombres lo cual nos dejaba a nosotras las mujeres en una condición de inferioridad en cuanto a los derechos cívicos.

Luego de una larga lucha por la obtención de este derecho el 11 de noviembre de 1951, el voto femenino se hacía una realidad en las elecciones nacionales que consagraría a nuestro querido presidente Juan Domingo Perón. La Compañera Eva Duarte “Evita” fue la principal militante de esta ley que nos concedió el derecho al voto.

Las primeras votantes fueron 3.816.654 mujeres en todo el país, entre nuestra amada compañera Eva Perón, quien voto acostada en su lecho de enferma. Cabe destacar que la compañera pasaría a la inmortalidad ocho meses más tarde.

En esas elecciones ganamos por 63,9% mientras que el radicalismo obtuvo el 30,8%. Además de haber logrado el derecho a voto, en esa elección llevamos mujeres en la lista, cosa en la cual también fuimos los pioneros.

Recordamos en este gran día a nuestra líder quien un 23 de septiembre de 1947 en un acto organizado por CGT en Plaza de Mayo: “Mujeres de mi Patria: recibo en este instante de manos del gobierno de la Nación la ley que consagra nuestros derechos cívicos. Y la recibo entre vosotras con la certeza de que lo hago en nombre y representación de todas las mujeres argentinas, sintiendo jubilosamente que me tiemblan las manos al contacto del laurel que proclama la victoria. Aquí está, hermanas mías, resumida en la letra apretada de pocos artículos, una historia larga de luchas, tropiezos y esperanzas. Por eso hay en ella crispación de indignación, sombra de ataques amenazadores, pero también alegre despertar de auroras triunfales. Y eso último se traduce en la victoria de la mujer sobre las incomprensiones, las negaciones y los intereses creados de las castas repudiadas por nuestro despertar nacional”.

El voto femenino es la norma que nos iguala como ciudadanas de las sociedades que integramos, y ello gracias a la ardua lucha de nuestras antecesoras, que bregaron afanosamente en la búsqueda de esa igualdad de oportunidades para hombres y mujeres.

Tamara Rosales
“Mov. Vida con Valores”

miércoles, 9 de noviembre de 2011

10 de Noviembre - Día de la Tradición


El día de la tradición

José Hernández

Hoy se recordamos el día de la tradición argentina, que evoca el nacimiento de José Hernández, el 10 de Noviembre de 1834, conocido popularmente por su gran poesía el “Martín Fierro”. Así de cortito puede ser el recuerdo de este gran hombre de nuestra historia, así de escuetas son las menciones que se hacen al respecto.

Cualquier libro de primaria dirá poco y nada de este personaje histórico, difícil será encontrar algo de su pensamiento político, de su pluma derramando tinta contra los centralistas porteños adueñados del poder, de su esencia patriótica, de su abnegado nacionalismo. No ocurrirá nada nuevo en la secundaria, más de lo mismo, alguna que otra mención, alguna que otra fecha.

Su obra todos la conocen, pocos la leyeron, y de estos últimos pocos la entendieron.

Históricamente podremos decir que se presentó el proyecto al senado de la nación en 1938 y aprobada por unanimidad según ley Nº 4756 / 39. En el año 1975 se promulga la ley Nº 21154, quien pone en vigencia a nivel Nacional, nuestro "Día de la Tradición"; declarándose también por razones obvias, a la Ciudad de San Martín como “Ciudad de la tradición”. Considerándola como la cuna de la tradición.

Más allá de los significados están las realidades, y es así que me encuentro en una encrucijada al percibir dualidades irreconciliables, esas que entendió claramente José Hernández y luchó toda su vida para zanjarlas.

Cuando pienso en tradición me veo con la necesidad de plantearme preguntas que desnudan una herida abierta allá por los inicios de nuestra nacionalidad y dejada a su suerte luego de Caseros y Pavón.

Para entender un poco esta historia conozcamos algo del pensamiento de José Hernández: Este gran periodista y político era Federal y enemigo acérrimo de Sarmiento.

Sí el “padre del aula”, el “inmortal”, que recomendaba al Presidente Mitre que: “No ahorre sangre de gauchos, es un abono que debemos hacer útil al país; la sangre es lo único que tienen de humanos.”, allá por 1861. Y la masacre comenzó sin miramientos, decenas de miles de gauchos fueron pasados a degüello, ante la deshonrosa retirada de Urquiza del frente de batalla.

Bien escondida la historia está que casi 150 años después poco se sabe de la batalla de Pavón, siendo que Urquiza la tenía ganada, inexplicablemente o no tanto, (¿pacto secreto, arreglo con los unitarios?, la cuestión que luego de esa derrota le dejaron gobernar su provincia sin inconvenientes), se retiró con sus mandos del frente, dejando al gauchaje a merced del ejército de Mitre, que vale la pena decirlo era un mediocre militar.

José Hernández era un federal que creía en sus raíces, que sentía que nuestra nación debía ser libre y soberana, que Mitre y Sarmiento estaban entregando al imperio británico, Francés, y al incipiente Norteamericano, todos los intereses nacionales que tanta sangre costaron en pos de una “necesaria” modernización.

José Hernández comprometido con su identidad nos legó una historia real, cruda, inmoral, la historia de la eliminación de las raíces que perdura hasta nuestros días, colonizada hoy culturalmente por la Europa y los Estados Unidos de Sarmiento.

Describe como vivía el gaucho de otrora, como fue maltratado y humillado, como fue mandado a combatir al indio, o a hermanos como los paraguayos en la absurda matanza de la guerra de la triple alianza. Un gaucho despreciado por los porteños, carne de cañón en guerras fratricidas, vida que había que arrancar de raíz, para que no se multiplicara.

Este, señores era José Hernández, el que defendió como pudo la auténtica argentinidad, la que venía de adentro y no de afuera como se empeñaba en aquel entonces construir.

"La frontera, decíamos debe ser guardada por tropas de líneas, organizadas por medio de enganche. Este es el medio legítimo de custodiarlas y de su adopción no se resiente ningún principio, no se afecta derecho alguno."
"Los ejércitos de fronteras no sólo deben tener armas: deben estar además munidos de instrumentos de trabajo".
"No sólo deben salvar a la campaña de las invasiones de los indios sino que deben fructificar la tierra que pueblan, apropiándola a su existencia y bienestar.
Ofrezca el gobierno esas ventajas positivas y no le faltarán brazos que contraer a la defensa y a la colonización de las fronteras. Si nuestros gauchos, si los que vagan hoy sin ocupación y sin trabajo obtienen además del salario correspondiente un pedazo de tierra para improvisar en él su habitación y los instrumentos necesarios, se le liga más y más a la defensa de la línea fronteriza, porque ya no serán sólo los intereses extraños los que ampararía sino sus propios intereses.
La experiencia ha demostrado el absurdo de las combinaciones hasta hay adoptadas para arrebatar a los indios el señorío del desierto.
La idea de llevarles una guerra ofensiva para exterminarlos, que algunos han emitido en la prensa y hasta en opúsculos que se han impreso bajo la protección oficial, no ha dado los resultados con que soñaban los autores. Y decimos felizmente, porque si eso hubiese tenido lugar habría sido para mengua de nuestros gobiernos, que no habrían descubierto un medio más en armonía con nuestros sentimientos humanitarios y cristianos de neutralizar el mal y hacer al salvaje mismo partícipe de los beneficios de la civilización.
Nosotros no tenemos el derecho de expulsar a los indios del territorio y menos de exterminarlos. La civilización sólo puede dar los derechos que se deriven de ella misma"

(Pagés Larraya, ibid., p. 206 ss).