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lunes, 18 de febrero de 2013

Paquistan


Hoy la nación paquistaní se encuentra ante el mayor desafío, no solo por los problemas que innumerables que ha dejado la incursión de EEUU y los países aliados al mal por estas tierras sino también por la inestabilidad que esto género al gobierno. Si pueden leer un poco sobre la historia tan particular de este país del medio oriente entenderán que las lesiones provocadas por el imperialismo tardaran décadas en ser curadas. Sin contar que todavía queda sangre en el camino de un pueblo que sin merecerlo sufrió otro más de los caprichos de la administración norteamericana en ese afán tenebroso de invadir para generar la supuesta paz. Cuando se habla de terrorismo y de hechos de barbarie muchos piensan en un coche bomba, en un talibán, o en un personaje islámico. Pero a la luz de los acontecimientos los responsables de sembrar el terror esta vez no fueron los hombres de grandes túnicas que ilustran las películas de Hollywood, esta vez fueron los terroristas con armas de última generación que llegaron en aviones y barcos desde occidente. Seguramente el mundo no debe desconocer mucho sobre lo sucedido en este país, porque son los medios los que se encargaron de no difundir lo que esta pasando. Pero para aquellos que se tomaron el tiempo de investigar la verdad, no queda mas que sentirse indignado por la lesión que le han provocado a los inocentes de estos pueblos que son los que más padecen. Es increíble que las fuerzas democracitas sean encargadas de tratar de sostener la paz en un país que los yanquis militarizaron. Es increíble que se esté buscando responsable a los males de este pueblo en países vecinos cuando los verdaderos enemigos hoy están ahí dentro con esa banderita de bastones y estrellas.


Cualquiera que sea la razón, nadie puede dejar de desconocer que la sangre derramada en este país es sangre humana, y que cada asesinato, perjudica a toda la existencia. Es duro ver que un país se cae a pedazos, y con esa caída se desmorona y se pierden los frutos del sacrificio y el trabajo de millones de personas. Es raro, pero EEUU nunca tuvo que reconstruir su país luego de una guerra. Siempre fueron ellos los que se beneficiaron reconstruyendo países que ellos mismos destrozaron. EN fin, es parte de su negocio. Hoy solo basta con mirar hacia cualquier país del mundo que este en un conflicto bélico y analizar el porqué de cada conflicto, ahí veremos en enseguida que en mayor o menor medida en cierto punto todo se relaciona con el imperialismo y esa deshonrosa manía de entrometerse en los países libres para generar caos y luego un orden que termina beneficiando solamente a Wall Street.


Mas allá de todo esto que tiene que ver con análisis político creo que prácticamente todos los días otro niño sufre en el mundo. No sufre porque vivamos en un mundo difícil, sino porque vivimos en un mundo que muchos que se dicen seres humanos se comportan como reptiles, que hacen el mundo difícil. Hoy en todas partes hay niños llorando, gimiendo, lamentándose no poder ver el sol, agonizando por el dolor que provoca perder a una familia. En estos asuntos solo importan los niños, esos millones de niños que son los que no pueden ver la luz. No se ustedes, pero me canse de la hipocresía de miles que hablan de paz y no hacen nada. Solo hablar, mientras se sigue saqueando estos países, mientras siguen aumentando las riquezas de los países que invaden y se generan miles de pobres por hora en estos países donde la gente pierde todo, hasta la vida.

martes, 12 de febrero de 2013

Mujer Palestina


Algunos sueños te abrazan y te brindan esa fuerza que habías perdido. Una sonrisa te devuelve esa tranquilidad que te habían robado. ¿Se podrá cubrir la mujer de sueños? Seria probable que el dulce movimiento de sus parpados provoque un vendaval de emociones. Ver ese caminar es un milagro como también lo es su vida.

Quiero escuchar sus latidos, alcanzarle una porción de trigo no contaminado y alejarla de esos aromas a muerte. Ver sus lágrimas de sangre me hace dudar, ¿Existirá amor en el corazón de estos hombres? Es ahí cuando mi cuerpo se conmueve y no encuentra un sentido común que despierte a la cordura.
Sin entender el mundo en el que vivo trato de hacer descansar un rato a mi alma. Es la que esta angustiada viendo las huellas de lo que ayer fue un hermoso jardín en el paraíso terrenal que Dios había plantado. ¿Serán estas las puertas del Armagedón? Ella duerme para siempre y se convierte en un ángel que raramente podrá volver a recuperar lo que la furia imperialista le ha quitado.
Noche lluviosa y de truenos artificiales y naturales, la falta de sol en esta situación es como la falta de latidos en el corazón humano. Es la puerta que faltaba para ver el infierno en estas tierras. Sombras que deslizan en silencio hacia cada ser que intenta sobrevivir. Es la espera de lo incierto y lo desconocido. 
Soy un extraño y mis recuerdos ya no quieren existir, quiero bajar hasta el subsuelo de esta patria y rescatar a la reina de la paz. Hagan ruido para que los niños puedan dormir. Ellos necesitan del estruendo para poder aclimatarse a su realidad. Nace un árbol entre tantos escombros, allí están sus brazos que buscan el sol, golpeando fuertemente con el grito de su voz desesperada las puertas del cielo.
 
Las margaritas ya no crecen en el invierno que creo el hombre, se marcha hasta la paloma de la paz buscando un refugio para sus lagrimas. La duda ya no pasa por creer o no creer, la duda pasa por si esta noche sobreviran al asedio de los misiles. No existe despedida en estos tiempos, no existe bienvenida, solo existe un llanto que intercede por sus sonrisas.
Voy a recorrer las calles donde quedan medios edificios, tratare de sentarme donde ayer ella tomaba su café. Caminare hacia los juegos donde ella hamaco a sus hijos. Mirare hacia el sol en la primera luz que encuentre. Te amo mujer, a ti que eres mi prójimo y que muchos te tienen como enemigo. Te amo mujer, a ti que sueñas ser libre desde la más profunda conmovida palestina.

domingo, 10 de febrero de 2013

CONTINÚA EL GENOCIDIO EN IRAK CON LA VISTA GORDA DE TODO EL MUNDO



Porque comparto la indignación de mucha gente por el brutal genocidio geopolítico que los militares occidentales (EE.UU, U.K, ONU, OTAN) están realizando en Medio Oriente, presento un texto desolador sobre la realidad en Irak. Nos compete a todos, pues el veneno radioactivo del Uranio Empobrecido que los invasores imperialistas están arrojando en Irak, contamina de cáncer a todo el planeta.

El presente texto es por la memoria de los MILLONES de civiles iraquíes y afganos (mujeres, niños, ancianos, jóvenes) injustamente asesinados por el genocidio totalitario fascista-terrorista de los occidentales, cuyo último atroz objetivo es la matanza en masa y despoblamiento a nivel global para el saqueo y control de recursos naturales como el petróleo y el opio, en el plan demencial de formar el global Cuarto Reich.

“Aquellos que pueden hacerte creer cosas absurdas, son también capaces de hacer que cometas atrocidades” (François-Marie Arout, -Voltaire-)

Creo profundamente que el deber de todo analista es, con lo mejor de sí mismo que pueda ofrecer, recoger, iluminar los lugares a menudo oscuros, actuar como voz de todos aquellos cuya propia voz, temores y penosas situaciones no pueden ser escuchados ni conocidos. Cuando una intenta escribir sobre emociones, tiene en ocasiones la sensación de tocar una especie de anatema y de que se trata, en cualquier caso, de una redundancia. El objetivo es tratar de llamar la atención sobre las injusticias, no lloriquear sobre los efectos que puedan tener y, de todas formas, la vida privada debería ser sólo eso. Si los políticos desean despojarse de su dignidad y aludir a cualquier aspecto, desde su vida sexual a la utilización de sus conflictos privados para conseguir un voto de simpatía, los seres con una pizca de dignidad no desean en absoluto emularles. Aquí estoy rompiendo uno de mis tabúes y tengo una razón para hacerlo así.

Durante las últimas semanas he investigado a fondo de nuevo las atrocidades de la invasión de Iraq, desenterrando lo inconcebible, amordazando mis emociones y leyendo sobre terror, tortura, monstruosas perversidades, una palabra repugnante tras otra palabra repugnante. Fui esvelando y sondeando la profundidad de las más oscuras depravaciones sobre otros seres por parte de algúna “alimaña”. En efecto, el padre o la madre de algún crío que es capaz de disparar contra los niños y los bebés de otros, a sangre fría, de pasarles por encima con sus tanques, de dejar que los perros callejeros se coman sus tristes restos.
No entiendo como las mismas tropas estadounidenses siguen incinerado a seres humanos, disparando, encarcelando, torturando. Tienen que haber en el mundo alguien que pueda contemplar, identificar, enterrar con amor y respeto, o, en el caso del personal sanitario, fotografiar cuidadosamente y anotar la hora, el lugar del hallazgo, y después numerarlos, envolverlos y conservarlos antes de enterrarlos, confiando en que algún familiar reclame los restos carbonizados, mutilados o algo peor, es un deber para todos aquellos que puedan tener algún tipo de “voz” en los países responsables (EEUU y el Reino Unido) de este primer genocidio del siglo XXI, atraer la atención sobre el mismo, en recuerdo y en tributo de todas sus innumerables víctimas sin voz y sin nombre, con la esperanza de que finalmente pueda enjuiciarse tanto horror.

Uno siente que la compasión lo inunda todo: los cuerpos y caras quemadas imposibles de reconocer, los eviscerados, todos ellos con los ojos mirándonos aún fijamente como en una desesperada y silenciosa súplica de ayuda, mezclada con el desconcierto más absoluto. “Tenemos a esos cabronazos bajo control”, escribió un marine en su pagina en Internet. “Les iluminamos”, escribió otro, mientras muchos toman las fotografías de todas esas almas perdidas.

Y, al igual que viene ocurriendo desde 1991, esta es también una guerra contra los no natos, contra los recién nacidos y los menores de cinco años. Después de los cadáveres y los escombros, de tanta sangre, de tantos miembros amputados, ahora vienen las deformidades. La vida apenas alentada, nacida sin ojos, sin cerebro, con un ojo de cíclope, sin cabeza, con dos cabezas, sin miembros, sin dedos o con demasiados. Una tierra bíblica convertida en armagedón genético y ecológico para las generaciones presentes y futuras hasta el final de los tiempos. “Misión cumplida”, dijo George W. Bush, con su patético traje de pocos vuelos sobre el portaviones USS Abraham Lincoln aquel 1 de mayo de 2003. “¡Que reine la libertad!”, garabateó, después de las primeras “elecciones” corruptas, asesinas y plagadas de cadáveres. Es decir: “¡Que empiece el genocidio!”.

Mientras leía, escuché a la flor y nata de los diversos órganos legales mundiales discutir sobre si habría que “clasificar” como genocidio los hechos del Congo y Ruanda. En julio de 2004, cuando las tropas estadounidenses se entrenaban para perpetrar la masacre de Faluya en el mes de noviembre, la Cámara de Representantes estadounidenses aprobó una resolución unánime que llamaba “genocidio” a la tragedia de Darfur. Incluso se le pidió a esa administración que considerara la posibilidad de llevar a cabo una acción “multilateral o incluso unilateral” para poner fin a aquel genocidio. Se postulaba que mostrarse renuente a adoptar medidas preventivas para impedir más pérdidas de vidas humanas sería algo “criminal”.

En nuestra época, al parecer, los genocidios sólo los cometen los africanos o los europeos orientales, no esos grandes bastiones de la democracia que son EEUU y el Reino Unido y la única democracia en el Oriente Medio: el aliado Israel. El ejército israelí entrenó a las tropas de EEUU durante las dos semanas que duró el pogromo de Faluya en noviembre de 2004. “Si algo se mueve, dispara”, era la orden del día. Como en el caso de las dos guerras mundiales, como en la de Corea, como en la de Vietnam, la cara de la liberación no cambia nunca.

“Sus tácticas implican básicamente todo el potencial posible de fuego masivo. Acarreado en tanques y helicópteros para lanzarlos contra los objetivos… demoliendo edificios, colocando francotiradores en las azoteas, abriendo agujeros en los muros y disparando contra todo lo que se movía”. Esto añadido a: “… bombardeos aéreos y fuego de artillería desde enormes cañones de campaña”. La trágica experiencia de Faluya “no fue completamente comprendida en Occidente, salvo por algunos de los supervivientes del Gueto de Varsovia… estaban atrapados como los conejos de un campo de maíz que se ven rodeados, abatidos y desmembrados por la acción combinada de varias cosechadoras”. Las fotografías dan testimonio de la escalofriante descripción. Héroes no reconocidos fueron quienes decidieron grabarlo para que en algún momento, en algún lugar, se conocieran los crímenes y se impusiera el castigo legal. Esas terribles y patéticas imágenes son la prueba silenciosa del primer genocidio conocido de Occidente en el siglo XXI. Por desgracia, tenemos casi la certeza de que Iraq y Afganistán, con el tiempo, aportarán pruebas de más genocidios.

Durante los años del embargo, en el tiempo del genocidio silencioso que duró casi trece años a partir del embargo de Naciones Unidas impuesto por EEUU y Gran Bretaña, años en los que se prohibió que entrara todo lo necesario para mantener los fundamentos de la vida, con los niños muriendo por “causas relacionadas con el embargo” a una media de seis mil al mes, nadie hablo sobre la confusión ante el espanto de la situación.

Al mirar a través de las fotografías, al leer sobre las casi incomprensibles profundidades de sádica destrucción de seres humanos, los hombres y mujeres de uniforme siguen sin sentir el más minimo respeto por nada, ni nadie.

El pueblo de Iraq, con sus hogares y jardines, sus huertos frutales, sus palmerales o sus vibrantes macetas en balcones o azoteas, todo destruido; los palestinos, sufriendo la misma terrible situación durante sesenta y dos interminables años ya; el pueblo de Afganistán, con sus pueblos, sus aromáticos huertos y jardines de flores y albaricoqueros arrasados, vive una pesadilla de la que no consiguen despertar.

Pensar en aquellos niños que ayer disfrutaron un bello jardín. De la abundancia de flores, llenas de color, en numerosos tonos. Y en esos soldados estadounidenses disparándole a las flores. ¿Por qué hay soldados disparándole a las flores? Todos los niños que han vivido que los estadounidenses sólo significan odio, temor y privaciones saben a que me refiero.

Como Pakistán, Irán, Yemen, Somalia son ahora los lugares bajo el ojo del huracán imperial, es sin duda necesario fijar un precedente que sirva de advertencia a los dirigentes con malas intenciones. El Dr. Gideon Polya, cuyos trabajos hacen hincapié en las muertes excesivas que desde 1950 están provocando las invasiones, afirma que en Afganistán: “La tasa anual de muerte es de un 7% para los menores de cinco años, mientras que en la Polonia ocupada por los nazis fue del 4% y del 5% entre los judíos franceses en la Francia ocupada”. (Una comparación de lo que el genocidio Nazi y de EEUU provocan)

Estados Unidos y Gran Bretaña, cuyos dirigentes no dejan de bramar sobre los peligros del más reciente de los “Hitler” en los países que están planeando diezmar, han superado, y con creces, a los nazis.

El mundo debe reflexionar sobre estas cuestiones, todo país ajeno a esta realidad que vive Irak que tenga voz y voto en la ONU y no se levante contra estas horrendas y satanicas invasiones no seran más que complices en mayor o menor grado.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Las Malvinas son Argentinas



Es preocupante que las causas solo se luchen y reclamen por los tiempos que marcan las agendas mediáticas, hace unos meses estábamos todos gritando las Malvinas son Argentinas, estábamos levantando las banderas y reivindicando una lucha. Hoy parece que esta proclama quedo de lado entre tantas situaciones. Hoy la juventud nos debemos llamar a la reflexión, hacer una autocritica y entender que Malvinas no es una causa temporal, es una causa inclaudicable y que no tiene tiempos.
Como lo dijimos en abril cuando todos hablan de Malvinas sin entender que los verdaderos protagonistas no son los partidos políticos o agrupaciones, charlen con los Veteranos de Guerra, con aquellos que estuvieron en Malvinas y lucharon frente a frente por la soberanía de nuestras islas. Ellos son los que necesitan que acompañemos sus luchas, no podemos seguir gritando Las Malvinas son Argentinas y no preocuparnos por saber de que se trata esta causa.

Agrupación Jóvenes del Presente